lunes, 18 de mayo de 2009

LA MARIONETA


Era una marioneta que tenìa
cabellos tan claros como luz del día
la mirada de un delrio encarnado
y un rostro tan lleno de alegria.

Su piel era la de un tronco macerado
su cuerpo de mujer, estaba bien elaborado
nació bajo la luz de una estrella
nació de la mano de un poeta enamorado.

Y sucedió entonces
que su dueño sólo conocía el fracaso
que por más que el poeta se esmeraba
su amada siempre le daba el mismo rechazo.

Practicaba día y noche sisn cesar
usando a su marioneta, solía imaginar
que ella era la amada que no podía conquistar.

El le dió el cariño que a nadie podía dar
la besaba, la acariciaba
y la solía mimar,
la marioneta era feliz
hasta que le entraron las ganas de amar.

Si tan sólo fuera real
suspraba ahora enamorada...
un poeta, su marioneta
y este cuento de hada.

El tiempo no dejaba de correr
y el joven otra vez rechazado
ya no sabía que hacer,
su marioneta, atenta lo veá
lo escuchaba, lo entendía...
Segura de que si fuera esa mujer
como a nadie lo iba a querer.

¡Si tan sólo fueras de verdad!
decía el poeta llorando en su intimidad...
y sucedió una noche,
bajo la luz de una cándida estrella
una lágrima suya bañó su piel
y la marioneta se convirtió en doncella